Sobrepeso y obesidadEl sobrepeso y la obesidad son debidos a un exceso de grasa en el cuerpo. Las personas aumentamos de peso cuando el cuerpo recibe más calorías de las que quemamos. Estas calorías adicionales se almacenan como grasa.

Pero las grasas no son malas para nuestra salud: son nutrientes que realizan una serie de funciones necesarias en nuestro organismo como por ejemplo proteger nuestros órganos y ayudar en la formación de hormonas y células.

 

 

Las grasas podemos dividirlas en dos tipos:

  • grasas saturadas
  • grasas insaturadas

 
Grasas Saturadas

Las grasas saturadas se encuentran presentes en la mantequilla y margarinas, el queso, la leche, los yogures, la carne, en tartas, masas y productos para pastelería y en la manteca.

Hay que reducir su consumo ya que aumentan el nivel de colesterol en la sangre.

 
Grasas Insaturadas

Las grasas insaturadas se dividen en varios grupos según sean monoinsaturadas o poliinsaturadas. Además, sus estructuras químicas son variadas (aquí se incluyen las conocidas como "trans" por ejemplo).

Básicamente, debemos reducir el consumo de grasas insaturadas omega-6 presentes en aceites vegetales como girasol, maíz y soja y sustituirlas por las grasas insaturadas omega-3, abundantes en el aceite de oliva y los frutos secos ya que previenen las enfermedades cardiovasculares.

También contienen muchas grasas insaturadas omega-3 los pescados grasos como la sardina, la caballa, la trucha o el salmón; las nueces, las semillas de lino y otros productos enriquecidos con omega-3 como los yogures o la leche.

 
Recomendaciones

Se recomienda consumir aceite de oliva en vez de otros aceites vegetales (como el de girasol) . También es importante limitar el consumo de carne ya que el consumo total de grasas no debería superar el 30% del total de calorías (un 50% de hidratos de carbono y un 20% de proteínas).

Y por supuesto, evitar en lo posible las frituras y los productos industriales de pastelería (galletas, chocolates elaborados, bollos, etc.).