Síntomas de la gastritis

La gastritis es una enfermedad bastante común que agrede al sistema digestivo y que, de paso, se asocia con alguno que otro estado emocional. Aunque se trate aparentemente de algo tan básico como la inflamación de la mucosa del estómago, esta dolencia puede alterar nuestro ritmo de vida y hasta nuestras relaciones sociales.

Síntomas de una gastritis

Los síntomas de la gastritis, además de molestos, avergüenzan un poco pues entre estos se encuentran los gases y flatulencias, la acidez estomacal y el dolor abdominal constante, por lo que es necesario darle un tratamiento adecuado a esta irritación que puede presentarse de manera aguda, crónica, erosiva y atrófica. Esta última incluso se asocia con el cáncer estomacal con lo que hay que tener mucho cuidado con ella.

Ardor de estómago

El ardor estomacal es quizás la primera señal de alerta, a esto podemos añadir eructos continuos, sensación de estar llenos o, por el contrario, vómitos y nauseas constantes.

Otros síntomas de la gastritis que nadie quisiera experimentar pero que son propios y se le atribuyen, son el mal sabor en la boca, una fatiga crónica, heces oscuras y vómito con presencia de sangre.

Cómo evitar la gastritis

Lo bueno es que si se quiere, se pueden seguir ciertos hábitos para evitar la gastritis. Todo dependerá de tu voluntad y del verdadero deseo de mantenerse saludable al menos de la parte digestiva.

Por lo tanto, te sugerimos no acostarte cuando termines de comer, masticar despacio, alimentarte siempre a la misma hora, reducir al máximo la ingesta de productos irritantes como el alcohol y no tomar comidas exageradamente frías o calientes.

Cuidar de ti mismo es el primer paso para garantizar que puedas desempeñar todas y cada una de tus actividades con la eficiencia que tanto te gusta demostrar. La comida es algo con lo que tenemos relación cada día así que para poder disfrutarla hay que manejar previamente ciertos aspectos que harán de nuestra vida algo mucho más saludable.

Mejorar el tránsito intestinal

Mejorar el tránsito intestinalUn tránsito intestinal poco regular o lento puede resultar muy incómodo a quien lo padece. Una dieta equilibrada es el mejor método para mejorar el tránsito intestinal.

La pérdida del ritmo intestinal surge en distintas etapas de la vida (es muy común en las mujeres durante el embarazo). Puede estar causado por una vida sedentaria, malos hábitos dietéticos, el estrés, tomar pocos líquidos, algún cambio en los hábitos de vida y la toma de determinados medicamentos.

El mejor remedio que podemos usar para mejorar el tránsito intestinal es seguir una dieta equilibrada y sana:

  • La fibra. Debemos incluir en nuestra dieta alimentos ricos en fibra, ya que esta es la verdadera reguladora del tránsito intestinal. Alimentos ricos en fibra son las frutas como los kiwis, las fresas, las naranjas, las manzanas, las ciruelas y los higos. También son ricas en fibra, las verduras, las legumbres y los cereales.  Los dietistas aconsejan ingerir entre 25 y 35 g de fibra al día. Estas cantidades pueden verse aumentadas durante el embarazo o la menopausia.
  • Debemos beber al menos 1,5 litros de agua al día, para mejorar nuestro tránsito intestinal. También los zumos recién exprimidos de naranja son de gran ayuda.
  • En la dieta para mejorar el tránsito intestinal debemos incluir el aceite de oliva por sus propiedades lubricantes. 
  • Los yogures con bífidus contribuyen a reducir de forma significativa el tiempo del tránsito intestinal.
  • Tomar papaya ayuda a hacer las digestiones menos pesadas y también es de gran ayuda en los casos de estreñimiento y problemas gástricos. Además es una fruta muy rica en vitaminas.

La práctica de algún ejercicio físico, como puede ser simplemente caminar media hora al día, favorece el tránsito intestinal ya que aumenta la actividad del colón. Gerblé tiene toda una gama de productos que ayudan a mejorar el tránsito intestinal como el pan de centeno y miel o las galletas con fibra.

Molestias de la menstruación

Molestias de la menstruaciónLas molestias de la menstruación más frecuentes son los dolores de cabeza, los dolores abdominales, los cólicos, los calambres, el hinchazón de los senos y la irritabilidad.

Para algunas mujeres los transtornos a causa de la menstruación son tales que les impiden hacer una vida normal durante esos días.También en algunas ocasiones las menstruaciones son tan abundantes que pueden causar una gran debilidad a la mujer que las sufre.

Molestias menstruales

Entre los factores que pueden estar en el origen de estas molestias menstruales y premenstruales están: los cambios hormonales, el estrés y una alimentación inadecuada, con falta de magnesio y de vitaminas, especialmente de la vitamina B6. Las molestias menstruales se pueden aliviar y en algunas ocasiones incluso hacerlas desaparecer tomando unas medidas preventivas adecuadas:

  • Hacer ejercicio para favorecer la circulación sanguínea y mejorar la tensión muscular del útero con lo que las molestias menstruales serán menos intensas.
  • Evitar las bebidas excitantes como el café y el té, y sustituirlas por infusiones de valeriana o manzanilla que son relajantes musculares que ayudan a aliviar la contracción uterina.
  • A veces resulta de gran ayuda aplicar calor sobre el abdomen o los riñones.
  • Cuidar nuestra alimentación:
    1.    Tomar alimentos ricos en calcio para disminuir los calambres
    2.    Incluir en nuestra alimentación la ingesta de fibra y evitar los alimentos ricos en grasas saturadas.
    3.    Ingerir alimentos que contengan hierro para compensar las pérdidas de sangre
    4.    Restringir el consumo de sal y de azúcares simples, que provocan hinchazón y aumento de peso.
    5.    Consumir mayor cantidad de legumbres, maíz, almendras o pan integral, los cuales contienen magnesio y de  pescado por su alto contenido en ácidos grasos saludables y en vitamina B6.
    6.    Para aliviar las molestias de la retención de líquidos, evitar los alimentos ricos en sodio, como el queso curado, las patatas fritas y el embutido.

Para muchas mujeres, las molestias menstruales desaparecen tras el embarazo ya que se produce una dilatación del cuello del útero. Para las molestias menstruales más fuertes, el ginecólogo suele indicar un tratamiento hormonal y nos puede recetar la píldora, que al ser una inhibidora de la función de ovulación puede resultar efectiva en casos severos de molestias menstruales.