Depilarse con cera tiene múltiples desventajas según la opinión de muchas mujeres: deja pegoteada la piel, no se puede realizar si el vello no ha crecido lo suficiente, y ni hablar de lo que sucede si en alguna emergencia decidimos utilizar la rasuradora y luego aplicar la cera.

 

Asimismo, con el tiempo el calor oscurece la piel y deja marcas que en el futuro serán difíciles de quitar.

Depilación láser y fotodepilación

La depilación láser o la fotodepilación –que son dos cosas distintas- tienen la ventaja de ser indoloras y, más importante, definitivas. No hace falta hacer diez sesiones para ver los resultados. A partir de la primera, y sobre todo desde la segunda sesión, el vello en algunas regiones directamente deja de crecer.

Hoy hay para pieles oscuras y blancas (depilación con luz pulsada) y los precios se acercan cada vez más a los de la depilación con cera. Además, en muchos centros estéticos se ofrecen también descuentos si se agrega alguna otra zona a la elegida o algún otro tratamiento combinado.  Se trata de una alternativa que, paulatinamente, dejará de ser alternativa para desplazar a los métodos clásicos de depilación.