Conseguir un vientre plano se ha convertido en la obsesión de muchas mujeres que siguen dietas, toman pastillas y compran productos siempre con este objetivo en mente.

Cualquier dieta sana y equilibrada debe tener en cuenta la práctica de actividad física con ejercicios específicos dirigidos a la zona del vientre. Las hortalizas y las frutas aportan muchas vitaminas y muy pocas calorías, además de ayudarnos a evitar digestiones pesadas. Tanto las hortalizas como las frutas tienen un alto contenido en agua que asegura una fácil digestión y además la elimación de toxinas. Los ejercicios del método Pilates dirigidos a la zona abdominal están indicados para endurecer el abdomen y obtener un vientre plano.

Trucos para un vientre plano

  • Evitar el estrés y la ansiedad ya que nos pueden hacer comer aunque no tengamos apetito. Disfrutar de la vida con calma, caminar y practicar técnicas de relajación (como por ejemplo el yoga) nos ayudarán.
  • Prescindir de las bebidas y refrescos gaseosos: contienen muchas calorías debido a su alto contenido en azúcar y además hinchan el estómago. También ciertas verduras y hortalizas, como la lechuga, la coliflor, la cebolla o la alcachofa son alimentos que deben consumirse con moderación por producir gases estomacales.
  • Evitar las frituras que causan una digestión más lenta y más pesada.
  • Los anises y las infusiones de hinojo facilitan la digestión y disminuyen la sensación de pesadez en el estómago.

Ejercicios para un vientre plano

  • Los ejercicios abdominales realizados de forma diaria durante 10 minutos al día ayudan a endurecer el abdomen y obtener un aspecto de vientre plano.
  • Caminar, subir escaleras, la natación, bailar, el fitness y montar en bicicleta son también actividades que eliminan el exceso de líquido, fortalecen y reafirman los músculos de la zona abdominal.
  • Los ejercicios de Pilates para bajar de peso favorecen la relajación y contraen las abdominales a través de la respiración.