 Dieta para sentirse bien Una dieta para sentirse bien debe contener alimentos ricos en vitaminas, antioxidantes y minerales, acompañarse de ejercicio físico y descanso.
El envejecimiento está relacionada con la oxidación molecular. Una de las claves de una buena salud es tomar alimentos antioxidantes que absorban el oxígeno y limiten el envejecimiento. Los antioxidantes que nuestro cuerpo necesita para combatir los radicales libres podemos conseguirlos de manera natural a través de los alimentos.
- Frutas y verduras frescas, ya sean crudas, hervidas o en caldos y sopas. Las verduras de hoja verde son ricas en antioxidantes; el tomate es también un potente anticancerígeno natural.
- Los frutos rojos o frutas del bosque, en especial los arándanos, tienen efecto antioxidante. Arándanos, fresas, moras, grosellas,... puede mezclarse con yogures para elaborar refrescantes batidos y postres.
- Los frutos secos igualmente previenen las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y distintos tipos de cáncer. Nueces, cacahuetes, almendras, uvas pasas, ... pueden añadirse a ensaladas y postres o tomarlos a media mañana o media tarde acompañando infusiones, café, fruta, zumos o leche.
- El pescado azul debe tomarse al menos dos veces por semana ya que aporta ácidos grasos poliinsaturados que previenen las enfermedades cardiovasculares. Destacan sobre todo los boquerones, las sardinas y la caballa.
- Las legumbres aportan fibra y proteínas y por ello deben tomarse al meno dos veces por semana. Se pueden preparar potajes o añadir a las ensaladas tradicionales de lechuga y tomate.
- Productos lácteos desnatados o bajos en materia grasa son fuentes de calcio y vitamina A.
Limitar el consumo de bebidas alcohólicas, dejar de fumar e hidratarse correctamente son secretos de belleza que ayudan a que nuestra piel tenga un aspecto más sano y joven. También se hace necesario dormir bien para que nuestro cuerpo descanse y recupere energías. Se ha demostrado que una siesta de entre 10 y 20 minutos es muy beneficiosa para la salud. |